"El periodismo, con algunas excepciones, siempre ha sido un terreno muy conservador"
Javier Errea es el rey Midas del diseño periodístico. Consultor de Innovation, los proyectos en los que se ha implicado (como Expresso; Eleftheros Tipos o elEconomista) reciben cada año el reconocimiento de la Society for News Design (SND) a los diarios mejor diseñados del mundo. Es presidente del capítulo español de la SND y profesor asociado de la Universidad de Navarra, donde imparte las asignaturas de Edición de Diarios y Revistas y Proyectos Periodísticos. Actualmente se encuentra inmerso en "i", cabecera portuguesa que planea su salida en mayo, el último reto en un tiempo en los que todo el mundo habla de crisis.
Pregunta. ¿Qué exige a un medio antes de ponerse manos a la obra en un rediseño?
Respuesta. Poco se puede exigir. Hay que recibir el máximo de información: de dónde viene, a dónde va, cuál es su salud a todos los niveles, cómo está el mercado, qué capacidad y ganas tiene de hacer cosas… Básicamente, información. Y ser capaces de fijar unos límites, un campo de juego, para evitar luego sorpresas o malentendidos. Esto no siempre es posible. Más allá de eso, se trata de que el cliente se reconozca en el producto que se propone. A no ser que se requiera cirugía mayor, invasiva, claro.
P. ¿Cómo afronta un rediseño sin eliminar el "alma" del periódico? ¿Arriesgan los periódicos a la hora de rediseñarse, o siguen siendo conservadores?
R. Ésta es la madre del cordero. El ‘alma’… Yo siempre digo que si no se respeta ese alma no hay proyecto exitoso posible. ¿Cómo compaginar el respeto a la personalidad de un medio y medidas realmente profundas en el caso de que sean necesarias? ¿Cómo realizar cirugía mayor sin volverse loco ni proponer tonterías? Estos son siempre los proyectos más difíciles porque, en efecto, miedo, miedo, hay mucho. Más en estos tiempos que corren. Pero yo diría que siempre lo ha habido. El periodismo, con excepciones, siempre ha sido un terreno muy conservador. Es fácil tachar de miedoso al sector cuando no eres tú quien arriesga el dinero. Pero, en el fondo, uno vive de esto. Y si propone cosas de calado no es por vanidad ni para ganar premios, sino porque cree de verdad que van a ser beneficiosas para la compañía. Y que se van a traducir en más lectores, más usuarios, más visibilidad, más publicidad…
P. Como muestran Libération, Expresso o The Guardian, el diseño exige sacrificio por parte del redactor. ¿Sigue maltratado el diseñador en su parcela de contar las cosas de otra manera?
R. No. Me parecería tremendamente injusto colocar a los maquetadores o diseñadores en un lado, como los buenos de la película, los incomprendidos, y a los jefes y redactores en el otro. Aquí no hay buenos o malos: aquí hay buenos y malos periodistas. Y lo mismo hay muchos redactores y jefes que no muestran sensibilidad visual, como abundan los diseñadores que no tienen el menor interés por las noticias y que no se leen su propio diario. ¿Cómo van a proponer nada medianamente interesante? Imposible. No exagero: los diseñadores, en general, aportan muy poco en una redacción. Ellos dicen que no les dejan hacer. Yo creo que en muchos casos no saben hacer. Y hacer cajas es lo más fácil del mundo. Para eso, no hacen falta diseñadores sino premaquetas, bibliotecas de páginas. Hay que ser justo y dar a cada uno lo suyo. El miedo del que hablábamos antes es tan grande que pocos jefes arriesgan a probar técnicas narrativas nuevas en sus diarios. Y estoy convencido de que experimentar con herramientas narrativas nuevas es clave en el futuro de nuestros diarios y revistas. Claro que eso supone una revolución interna increíble. Pocos se la pueden imaginar: adiós maqueteros, más personal…
P. ¿Por qué puede ser la infografía la salvación de los periódicos?
R. Pues porque la infografía es un género de géneros, un contenedor donde cabe todo: palabras, imágenes, dibujos, números… A mí me interesa la infografía como género expresivo, no creo tanto en la infografía purista. Puede que esté traicionando la ortodoxia, pero estoy seguro de que a los lectores les interesa lo que les interesa. Y, desde luego, alguna de la infografía sofisticada que se está haciendo ahora mismo es ininteligible. Yo, al menos, no me entero. ¿Para qué sirve entonces? Yo creía que esto iba de simplificar, de hacer entender mejor todo… Creo que hay que revisar algunas prácticas y, de nuevo, modas. La infografía es una ventana abierta a experimentar con nuevas técnicas narrativas y a hacer periodismo, contar las noticias, más interesante.
P. ¿Cree que en la actualidad tienen cabida los periódicos tal y cómo los conocemos ahora?
R. Sin duda. Muchos de ellos, sí. Otros, menos. Lo que es interesante siempre va a tener sentido. Lo que aporta, revela, da sentido y contexto nunca desaparecerá. En el soporte que sea. El buen periodismo, siento decirlo, nunca lo van a hacer los lectores o los usuarios sino los buenos periodistas. No es que la información pertezca a los periodistas. No soy muy corporativista, créeme. Pero desconfío profundamente de las modas. Y vivimos una moda con esto del periodismo participativo.
P. ¿Tendrían más sentido los semanarios en la división medios digitales/medios de papel?
R. Pues depende. No me gusta jugar a futurólogo. Soy muy malo en este sentido y hay gente mucho más preparada y entendida que yo en el negocio para poder hablar. Yo creo que los semanarios son una cosa y los diarios otra. Yo necesito a los diarios. No me interesan los semanarios. A otros les pasará lo contrario. Pero es que yo pienso que lo que hay que fortalecer no son las ediciones de fines de semana sino, al contrario, las de los días laborable. El lunes, por ejemplo, que suele ser un día malísimo en los deportes porque se dice que no pasa nada los domingos y que sólo hay deporte. Sin embargo, los lunes son los días en que todo echa a nadar, cuando hay energía fresca, cuando se puede marcar la agenda de la semana…
- Foto Pablo Ramírez





Muy interesante la entrevista :)
Publicado por: Leif Steen | lunes, 13 abril 2009 en 09:43 p.m.
No puede ser más acertado el pensamiento de este profesional. Un diseñador que no se interesa por las noticias, no lee y sólo piensa en "su" área de trabajo, no puede lograr buenos resultados a la hora de aplicar sus conocimientos en un medio de comunicación. Y eso es algo que se escucha muy seguido. Los humanistas no quieren saber nada de números y los científicos no queren saber nada de letras. Pero la vida misma es así, tiene de todo un poco. Hay que abrir las mentres para poder lograr grandes cosas, es por eso que este diseñador ha tenido tanto éxito en su carrera.
Publicado por: Maria Elena | lunes, 13 abril 2009 en 11:19 p.m.
Y, desde luego, alguna de la infografía sofisticada que se está haciendo ahora mismo es ininteligible. Yo, al menos, no me entero. ¿Para qué sirve entonces?
Más razón que un santo Errea, pero en Pamplona te callas y los premias.....
Publicado por: Blito | martes, 14 abril 2009 en 04:30 p.m.
Blito, Errea solo gestiona la organizacion de los premios: el jurado esta compuesto por distintos profesionales en cada edicion y me consta que Javier les mantiene en una independencia escrupulosa. De hecho, ni siquiera asiste a las deliberaciones. Muy sensata la entrevista, como siempre.
Publicado por: Javier Z. | martes, 14 abril 2009 en 07:55 p.m.